Capítulo
1
País nuevo, ciudad nueva
y si, ruta nueva,-malditos buses, ¡por que pasan tan llenos!, y a todas estas …
en que bus me tengo que ir?, hay es que esto solo me pasa a mi!!- pensó, fue todo un problemón para ella llegar hasta
su universidad el primer día, pero finalmente lo logro, sus clases eran en la
mañana, asi que fue todo un logro poder llegar a tiempo, se sento un lugar ni muy cerca del tablero, ni muy atrás, ella no era un prodigio pero de
que era buena estudiante, lo era.
Las clases empezaron
normalmente, los profesores se presentaron, algunos amables, otros como unos
ogros diciendo frases típicas como “ A solo la saca Dios, la B es mia, la C es
para la gente inteligente , la D es para los mediocres y la F para el 90% de
las personas que están en esta sala”, o ”los vere llorando y rogándome al final
del semestre” cosas de ese estilo,
mientras que algunos se querían hacer los graciosos contando chistes y
anécdotas de su época universitaria, entre clases, cuando los profesores se
iban, un silencio ensordecedor reinaba en la sala, nadie conocía a nadie
después de todo, pero algo que gabi clasifico como un “milagro” ocurrio, vio a
uno de los chicos con una manilla(pulsera /
cosito que se coloca en la muñeca) con la bandera de su país, -por fin-
pensó gabi, alguien con quien tengo algo
en común, pero debido a que gabi era mas callada que habladora espero hasta la
salida para hablarle.
Era la 1:00 PM la operación “hablarle al chico compatriota”
empezó (gabi desborda creatividad dándole nombres a sus operaciones), al final
de la clase gabi se acerco al chico como quien no quiere la cosa y
“accidentalmente” dejo caer su mochila en el piso cerca de el, o eso tenia en
mente, mas la mochila que al parecer tenia vida propia, cambio su trayectoria
cayendo como flecha al pie del pobre chico quien al sentir el golpe grito un
profundo -¡hay jue**ta! – entonces gabi
recordó que dentro de su mochila había un “leithold” (una de las biblias del
caculo que contiene como sopocientas paginas, y si, es muy pesado y tan ancho
como un ladrillo) pobre chico.
-estas bien?, lo siento
mucho fue un accidente
-si, tranquila estoy
bien.
-tu acento, no eres de
aquí verdad
-no, soy orgullosamente
Colombiano
-hay que casualidad!! Yo
igual
-no!, enserio?, mucho
gusto soy pablo.
-soy Gabriela pero me
puedes decir gabi
-bueno gabi, la
conversación esta muy buena pero creo que debemos irnos, ya los estudiantes de
la siguiente hora van a entrar, que tal si vamos a almorzar a la cafetería?
-claro!! Tengo un hambre
que parecen dos!
Gabi y Pablo conversaron
mientras comían y se hicieron amigos –por fin alguien divertido que me ayude a
sobrellevar mis días- pensó mientras iba
en el bus devuelta al departamento que compartia con su padre y su hermano, mas
pablo no era igual a EL, y no le gustaba
de la manera que le gustaba Daniel,
-supongo que después de haberlo conocido, mis expectativas en los hombres son
mas altas ahora- dijo mientras se bajaba del bus y caminaba rumbo a los
edificios grises con azul rey en los cuales vivía.
-Que delicia es quitarte
los zapatos después de un largo día, y como raro, papá no esta-solto un suspiro
mientras decía estas palabras, quien la escuchara pensaría que se le salía el
alma en ese suspiro.
-ho-hola! Alejito, no te
había visto-
-hao, cara palida-
-hao, cara palida… creo
que deberíamos dejar de hacer esto
-ñeeee, gabi me ayudas
con mi tarea?
-esto…no, estudia y si
tienes alguna duda, me preguntas y te ayudare, tienes que aprender a hacer las
cosas solo- dijo con tono de hermana mayor.
-si señora…-dijo con cara
de resignación
-señorita!- respondio
gabi con una sonrisa picara.
-por cierto, como fue tu
primer dia de universidad?
-normal- por no decir
solitario, frio y un poco aburrido- conoci a un chico que es de nuestro país,
cachaco* si no estoy mal-
-genial!, yo no he
encontrado colombianos en mi salón, que suerte tienes!-dijo con cara de
emoción.
